Ayer estuve de viaje. Iba en bus por una tarde opaca, llena de dudas. Un anuncio de pinturas "Tropical", marcado en un edificio, captó mi vista de pronto, pero se esfumó así de rápido. No me había dado cuenta de que viajábamos tan de prisa. La señora de la primera fila me dijo que íbamos a ver a Frank, pero yo no conozco a ningún Frank. Ella insistió que sí.La noche llegó azul oscuro y tranquila. Cuando llegamos, varias personas veían un video proyectado en la pared de una sala muy pequeña. "Ese es Frank”, me dijo la señora. Aparecía un niño pequeño jugando en un charquito de agua. Era una reproducción antigua, pero no supe deducir quién podría ser el personaje. Sus facciones me lucían parecidas, pero no lograba recordar quien era. Un salto del video a otro tiempo sacudió unas cuantas risas entre los reunidos. Frank parecía tener unos seis años, y ahí estaba yo, de la misma edad, jugando con él.
Frank. Frank. Frank. Me decía entre dientes con la cabeza en un enredo y los dedos en la frente. No me suena para nada, pero ahí estoy yo, saltando y riendo con ese niño. Un efecto de video hizo cuadritos de la imagen y aparecimos en una foto, un poco más crecidos. Era en el jardín botánico. Recuerdo el día, pero a él no. La imagen estuvo en la pantalla un buen rato. La observé cuidadosamente. Estábamos sentados sobre una piedra enorme. Él llevaba pantalones cortos fuerte azul, los míos eran rojos. Me inclinaba apoyando mi mano izquierda delante de su brazo derecho. Me veía feliz, no como en las otras fotos que recordaba de mis álbumes, donde casi siempre aparecía con los ojos largos, mordiéndome una esquina del labio inferior. Él también apoyaba sus manos sobre la roca, inclinando su hombro derecho hacia mi espalda. Su pelo claro, despeinado sobre su frente, enmarcaba una sonrisa amplia con un hoyito en cada mejilla. Nunca conocí a nadie con hoyitos en los buches, eso lo habría recordado, creo.
Ese día fue el mismo en que se rompió la cámara de mi casa, una Polaroid viejísima con la que jugamos mi hermano y yo durante años después, porque nunca más la arreglaron. Entonces, ¿quién tomó la foto? Siguieron apareciendo más imágenes y videos cortos de toda una infancia que para mi era desconocida, memorias dulces que por alguna razón que aún me cuesta entender, borré sin pudor. "¿Tu me recuerdas?", pregunté a una muchacha en la sala. "Desde que estas así de chiquitita te recuerdo, como a Frank", dijo.
Entonces entendí que ese Frank debía estar muerto porque, ¿con qué otro motivo me habrían llevado a esa casa vieja a ver imágenes de hace no sé cuantos años y que no me consta que ocurrieron porque yo no las recuerdo? Sí, tiene que haber muerto. Pero todos ellos lucían tan contentos de verlo proyectado en la pared, casi como si lo esperaran, en cualquier momento, salir por una puerta y aclararlo todo. Me volví hacia la señora una vez más. "Ya dígame quién es o dónde está, por favor".
La señora señaló un pasillo oscuro hacia la derecha. Me acerqué lentamente. Mis carcajadas de niña se escuchaban en el fondo junto a las de Frank. En cada uno de mis pasos me ensordecía su risa, implorándome que lo recordara, que viviera nuevamente esos momentos que aparecían por el proyector. Su voz llamaba mi nombre, se oían pisadas sobre hojas secas, y varios chillidos de una niña alegre. "¿Frank?", decía la niña. "¿Frank?" Grité asomándome a la oscuridad. "¿Frank?"
Esta mañana, por una fracción de segundo, dudé si lo había conocido o no. Hasta que recordé que el camino hacia esa casa no existe. Jamás estuve allí, aquí no venden pinturas Tropical. Desactivé el despertador antes de que sonara y me fui al baño como todos los días pero sintiendo, en el fondo, que a Frank lo he conocido toda la vida...aunque sin haberlo visto nunca.
Precioso!!! Cómo me hiciste volar...no te podés imaginar...admiro tu capacidad (ya lo dije muchas veces) de captar estas cosas que están en el alma y sacarlas a la luz. He soñado tantas veces tu sueño y ese sentir a alguien tan conocido, tan cercano y despertar...
ResponderEliminarGracias, un lujo leerte.
Besos.
Felices pascuas o lo que sean para ti Feliz despertar!!
Hola Themys!
ResponderEliminarRegresión, o sueño, quién sabe; pero te ha quedado muy bien narrado. Tal vez sea un encuentro con ese ángel de la guarda que nos acompaña (o eso dicen)
Pasando a otro tema…¡Qué tiernos los videos de tu hijo! Me encantó verlo en la cancioncita para aprender los nombres de los dedos. Y en el segundo me reí, me parece que estaba más interesado en limpiar que en cantar, por eso termina con ese énfasis jajaja. Muy lindos.
Un beso grande.
Genial el comentario que me dejaste sobre los hombres y los autitos, te juro que solté una carcajada por la deducción; creo que es el mejor de todos.
Otro relato maravilloso, Themys, y bien pudo no ser un sueño. Hay mágicas veladuras en el recuerdo, pero en algún lugar quedaron los negativos.
ResponderEliminarAbrazos, Themys. Gracias por este texto soberbio!
Tu amigo el REL
Sueñas y cuando despiertas en el recuerdo permanece, trayendo un calor que te llena durante mucho tiempo. Y aunque caiga en el olvido, muy al fondo, sigue ahí.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
Angeles,
ResponderEliminar:) Esos sueños tan extraños, que nos hacen volar, nos llenan de paz aunque con un poquito de incertidumbre, son los mejores. Es como ir al cine, a ver una película muy cercana a nosotros. Gracias por tus palabras, y que la pases bien esta semana.
Vivian,
Jajaja... Puede ser, aunque también podríamos decir, tal vez, una vida pasada, si es que eso existe.
Mi muñequito me hace reir a cada rato. Le encanta la cancioncita, especialmente después de bañarlo y antes de acostarlo. Sí, en el segundo sólo quería limpiar la ventana, pero minutos antes, cantó la canción completa, sólo que no pude buscar la cámara a tiempo... Como siempre pasa.
Me dio mucha risa tu post... Pues es lo que creo yo.
Roberto,
Gracias. Sí que las hay. Y a veces siento que valdría la pena dedicarse un tiempo a salir en busca de esos negativos. Muchas gracias por tu compañía.
Beelzenef,
Esa es la magia, la que se borra con la rutina diaria y la que los sueños cada noche tratan de reabastecer. Gracias por pasearte de nuevo por aquí.
Abrazos.
Son esas sensaciones que quedan tan arraigadas en nuestra mente, que nos hacen dudar si estuvimos en determinado lugar, o conocimos o alguien en particular, como siempre es un placer leerte, esta precioso tu relato. Un abrazo,
ResponderEliminarTe juro Themys que también había puesto una "vida pasada", pero me parecieron demasiadas cosas y lo saqué. Es que no sé escribir poquito jajaja.
ResponderEliminarBesos.
No contestes, yo sé que lees.
Felices Pascuas para ti y tu familia.
No pude despegarme de la lectura hasta el final. Una narración fluida y expectante.
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