martes, 21 de abril de 2009
E que eu não sei parar de te ouvir
Rompió el silencio de la tarde abandonada, aquella voz.
Toda una vida de monótonos tonos clavados desde hace años en mi memoria, desde mi primer recuerdo para ser precisa, huyeron estremecidos hacia el rincón más remoto de mi existencia con aquel profundo clamor. Sonó el aire de ese pecho, con la vibración del cordal sobre sus manos, rozando con los dedos la sensualidad del momento que me separa de mi misma. La primera nota, paralizó mi pecho. O tal vez lo despertó. Porque desde esa noche me emborracho con su ritmo a veces juicioso, otras veces, feroz.
Jamás, con una voz en el oído, quise llorar de puro gusto, hasta que se me acercó a la oreja con su susurro grueso y grave, desprendiendo el tiempo del regazo del infinito. Un sorbito de la taza de café por la mañana, la ventana húmeda de las noches claras y los pasos del silencio ante un porvenir nublado exigen, todos, su rústica presencia. Y no hago más que complacerme, porque me habla como si fuera un secreto, mi destino. Nunca antes hallé en la angustia la belleza; entre su voz rasgada, que moldea la fortaleza para eliminar dolores y avivar los sueños. En el compás de sus dedos se me disuelve el alma evocando pensamientos que no me había atrevido a conciliar.
El pulso armonioso más allá de la frontera del ombligo promete hacer intensa la catarsis. Y me dejo llevar, rendida por la longitud de la onda. Lo escucho, seductor, aunque casi no lo entiendo. ♪Eu te darei o céu♪. Y si no, no importa. Vibran los cuerpos sonoros. No sé que pensar. Y sigo. Lo olvido todo: la luz, los ruidos, el pasado. Se acumula la vida en el lugar preciso; repliegues carnosos, incapaces de resistir un verso más. ♪Escuto no silêncio que há em mim e basta♪. La melodía cede poco a poco hasta que ya no queda más sonido que una paz abrumadora, pero a pesar del cansancio, quiero volver a empezar. E que eu não sei parar de te ouvir. Y repito otra canción. Pero, ¿es posible que una pieza surta tal efecto?
Tampoco lo creía yo.
Sobre este texto: Me inspiré en unas canciones que me tienen presa. Aquí les dejo una muestra...
Sao Gonca - Seu Jorge
En ésta, la voz entra en el 2:09 ...pero vale la pena escucharla completa.
Prá Rua Me Levar - Ana Carolina & Seu Jorge
Al.. 1:45
E isso ai - Ana Carolina & seu jorge
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nO HAY QUE TIRRSE A LA PILETA SIN SABER NADAR , ES MEJOR PENSAR Y VER Y ASEGURARSE QUE SE PUEDE HACER, MIDIENDO LOS RESULTADOS, SINO PUEDE SER PEROR EL REMEDIO QUE LA ENFERMEDAD. ME ENCANTARIA ESTAR COMO ESTE GATITO ESCUCHANDO MUSICA Y QUEDANDOME SOÑANDO MIENTRAS LLEGA MORFEO Y ME LLEVA EN SUS BRZOS A UN HERMOSO SUEÑO. UN BESOTE GRANDE
ResponderEliminarYa vuelvo a escuchar, es que yo visito los blogs en silencio, porque detrás mío mi marido toca el piano, y...es vivir con un músico, pero soy una enamorada de la música brasilera, me encanta como suenan esas voces, aunque no las entienda, a mi me envuelven.
ResponderEliminarvolveré.:)
Besotes.
Voces preciosas llenas de sensualidad. Muy lindas. Un abrazo.
ResponderEliminarMuy hermoso Themys, esa música envolvente que te secuestra y nos lleva directo a tus palabras, bello, un beso
ResponderEliminarNADA MAS QUE FELIZ FIN DE SEMANA CON CARIÑO
ResponderEliminarMARINA
q marilla amas hoy pudeleer estupendaente todo el texto ya que la letra es mas grandecita precios y nno que le guste la musica mas bello aun
ResponderEliminarbesitos
MARINA
Hola, Themys...
ResponderEliminarEscuchando las canciones, pensaba en que comentar y tienes toda la razón, son melodías que producen un placentero efecto de paz y tranquilidad.
Con razón escribiste tan bonita entrada.
Mil gracias por visitarme y dejar tus amables comentarios.
Un abrazo.
El amor es aveces Debussy, a veces Metall, a veces Elis Regina, a veces Pavarotti...suena el amor en nuestra caja y "peina" la trama del alma. Hasta los personajes "duros" de Raymond Chandler se humanizaban exclamando "hay música en el aire", te acuerdas?.
ResponderEliminarPero más allá del hermoso contenido de tu texto quiero felicitarte una vez más por tu calidad para narrarlo. No sé qué voy a hacer con vos, amiga, quisiera tenerte siempre al lado mio, escucharte hasta que "las velas no ardan".
Muchas gracias, Themys, pero muchas.
Besos de tu amigo el REL
Roxana, te mando la rica melodía que escucha el gatito.
ResponderEliminarAngeles, me encanta esta música, ya me imagino cómo ha de ser tener un esposo músico, jajaja... ¡qué gran suerte!, así le solicitas lo que quieras escuchar.
Delfin en libertad, un abrazote, muchas gracias.
Mixha, creo que todavía yo estoy secuestrada. ¡Qué buena noticia tu regreso!
Marina-Emer, gracias, es impresionante cómo podemos ser presos de una melodía.
Rafael, paz y tranquilidad aunque también, alboroto, pero del bueno. Un abrazo.
Roberto, sabes que mi madrina tenía una cajita de música que tocaba Claire de Lune, que me dejaba completamente hipnotizada de niña, jijiji... pero tienes razón con lo de la trama del alma. Gracias a ti tus bellas palabras. Y, pues, estos portales serán siempre el lugar de encuentro, y aún hay muchas velas por arder. Un abrazote.
Themys! Cuanto tiempo tengo que no paso por aqui! Si, estoy un poco perdida, pero tu continuas plasmando aqui tus bellas letras. Espero no perderme mas,
ResponderEliminarUn abrazo!
Magia en tus dedos, fascinación por tus palabras. No me atrevo a preguntar cual es tu secreto, pues es tuyo y solo tuyo. Sería pecado arrebatartelo, se perderia ese gran don secreto que posees.
ResponderEliminarAbrazos
Themys, espero tus entradas pronto, y volví a escuchar tus canciones, un besote
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