jueves, 20 de noviembre de 2008

Véte, pero no te vayas

Algún día la inspiración se duerme, y el día que despierta queremos sacarle hasta la última gota...

Ráfagas de una sutil incertidumbre despeinaban, celosas, las hebras de mis pensamientos mientras perseguía a una inspiración como lo hace, ciega y loca, una gatita cazando mariposas, cuando, el revolotear de las alitas me llevó hacia ti.

Fue como si aparecieras de la nada, cruzando dimensiones etéreas, o como un tesoro que forcejea la cerradura de su propio baúl y se presenta ante el teclado, rodeado de musas coquetas que lo abrazan.

Detrás de tus pasos te persigue la lira cual cachorrito hipnotizado, lamiendo las intuiciones que rezuman por tus huellas. Me endulzaste con arrebatos de imaginación; chispas decoradas con una ternura que no había sentido en mucho tiempo, que me lanzaron, cautiva, hacia la reflexión.

Te teñí de colores que nunca antes había mezclado, saboreé tu aroma sin tocarte, sólo para plasmarlo en el papel y encerrarte entre sílabas humildes para tenerte cerca el día que apagues la luz y cierres la puerta.

Creo que debes cobrarme por lo que he hecho; de tus pestañas pude elaborar delirios y de tus mejillas, pasiones, que de otra forma jamás habría intuido. Los regalé a alguien que imaginé para ti, que te adora. Moldeé su sonrisa entre letras y rimas como las que te gustan, en un iluso intento de pagarte por esto que me has dejado chorreando de los dedos.

Si te debo algo más, podría hacerte otros versos, aunque nunca te diré que son tuyos, porque en ellos no estarás sólo tú. Habrá gente y cosas que no has visto ni han pasado, entre tiempos intercambiados y memorias falsas, entre recuerdos grabados con percepciones transparentes que hasta el día de hoy siguen lubricando ideas germinadas el día que te vi.

Pero, ¿qué haces aquí? ¡Ya no sigas llenándome la mente de ficciones, soplándome ensueños al oído!

Espera. No te vayas todavía. Quiero verte una última vez, que se sacudan mis sensaciones y entregarme a tu fantasía que tanto me aprisiona. Déjame inventar un verso más por ti.

Foto: Sir John Everett Millais - Chill October (1870)

7 dejaron una pista:

  1. Difícil soltar tanta belleza....
    Eso que ves en el es tu propio reflejo.
    Precioso.:)

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  2. Mi niña, que escrito tan bello, tienes un don muy hermoso, el de llegar a corazones a traves de tus letras.

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  3. Wow Themys, pero wow, pero wow, pero yo quiero un chin....y de donde te salio la inspiration? Goodness! Esto es inspiracion y talento...

    y entonces, de donde fue?

    A mi me visita cuando quiere y tampoco quiero dejarla ir...

    Wow...

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  4. Hola, Themys...

    Tienes razón se despertó tu inspiración y has tejido un gran relato, con un bello encuentro imaginario.

    Un abrazo.

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  5. Gracias a todos por la visita.

    Gigi, qué gusto verte por aquí nuevamente.

    Multi, me inspiré en una persona que quiero muchísimo, que es como un hermano para mi, una de las mejores personas que he conocido.

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  6. Mi hija!!!

    Deberías dejar cualquier cosa que estés haciendo para vivir y dedicarte exclusivamente a esto...

    MUY BUENO!!!

    Guido

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  7. Ay Guido!!! Si fuera así de fácil!!
    Un abrazo.

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