lunes, 6 de octubre de 2008

Recuerdos

La vio de lejos y se paralizó. Quiso acercarse, pero los recuerdos lo detuvieron. Hacía mucho frío, o quizás, era ese fantasma el que lo hacía estremecer. Volvió las agujas del reloj casi una década, hasta ese mismo instante donde la había visto por primera vez. Lo hizo en silencio, como lo haría tantas veces después. Quería ir a ese día cuando consiguió las fuerzas para hablarle y ella le respondía amable, angelical, sin verle el miedo que lo encubría al pronunciar su nombre y, sin importarle que fueran tan diferentes, lo escuchaba, le sonreía, parecía que hasta podría quererlo algún día.

Le contó muchas cosas, sueños que no compartiría con nadie y que él jamás cumpliría. Ahora se le helaba la sangre, sintiéndola tan cerca cuando debía estar tan lejos. Su pelo no se movía, pero el sendero soplaba nubecitas blancas a sus pies. El sol parecía de acuarela y él, recordaba, tembloroso, risas dulces y canciones amargas.

Una llamada lo esperó una noche, era ella. Le decía que se iba, después de muchos años, que tenía que marcharse y que no se volverían a ver. Quiso despedirse de su amigo, pero le dijo que lo amaba... y se fue.

Enterró entonces, con sollozos, su recuerdo. Los hundió tanto que ya ni se acordaba. Y ahora todas las memorias de ella le volvían, lo acosaban, ahogándolo en su silueta callada, con la mirada perdida en el pequeño lago donde se habían sentado tantas veces a hablar de los temas equivocados, no de amor.

Dio un paso hacia adelante, quiso pronunciar su nombre pero ella no lo oyó... el viento soplaba muy fuerte. Observó el suelo, no había huellas hacia ella. Alzó la mirada y su amada ya no estaba.

Era solo un recuerdo.

Foto: Detrás de la capilla, Ithaca College, NY

5 dejaron una pista:

  1. ¡Oh! recuerdos, recuerdos...

    Hoy también estoy viviendo de recuerdos.

    Saludos.

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  2. los recuerdos, que tanto daño hacen por momentos, a veces se convierten en la única razón de vivir.

    Bello texto.

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  3. Qué haríamos sin los recuerdos. Mataríamos la gente que vive dentro de nosotros.
    Me gusta tu blog.
    Saludos.

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