
Caminando sin ver,
con las manos al frente
respiro niebla de mil años de amargura
concentrados en uno,
mis ojos cansados hurgando en la espesura
de la bruma presente
Grito y pido piedad,
sola, desorientada,
braceando en el mar de calima intemperante;
nebulosa existencia
que se agita, nihilista, en un mundo farsante
y me atrapa callada
Ya no te conozco
o nunca te comprendí
Sentí la tenue hipocresía que ahumaste,
su gris aroma débil
ahora asfixiándome, y encima, el desgaste
de tu amistad baladí
El celaje aclara
aunque le tome un siglo
Ahora, oscuridad, y mañana, lucidez;
tu verdad revelada,
tu esencia legítima: la cruda fetidez
de tu amor, cruel vestiglo.
Foto: Parque Vancortland, Bronx, NY
Gracias por dejar tus huellas en mi blog. Me gusta mucho leer y ya volveré por acá con tiempo porque hay cosas bellas....
ResponderEliminarUn beso