Me contaron sobre un capitán de los rurales, una especie de policía del campo que tenía Trujillo, de la que aún tengo mucho por investigar. Según lo que he descubierto, este capitán era parte de una familia aristócrata de Villa Riva empleada en el ayuntamiento y otros lugares. El capitán ejercía su influencia en los campos y diferentes parajes del país.De niña me decían que una vez le encargaron la construcción de una sección montañosa de la carretera de Nagua a la que se referían como la "U", donde muchos de los trabajadores eran prisioneros políticos, que cuando ya no servían para más, los enterraban vivos.
Al señor nunca lo conocí y me intriga mucho saber más sobre su historia, su relación con el dictador y por qué lo admiraba tanto. De hecho, supe que encendía velas en su casa para conmemorar su cumpleaños; pero ese es un asunto que tendré que dejar para mi próximo viaje.
Lo que me llamó la atención sobre mi última entrevista fue el descubrimiento de un pariente, digamos que fue más o menos un tío, (más tarde lo explicaré mejor). Supuestamente este joven al que le decían Mon Durán, era hijo del capitán y tiene una historia interesantísima, de la que probablemente hablaré muy poco en mi libro, pero que de todas maneras me atrae mucho.
Trujillo le abrió las puertas en el ejército en parte porque era el primogénito del capitán. Manuel Durán Guzmán estudio teología y se hizo sacerdote, pero me cuentan que cuando hizo su primera misa, abandonó la religión e ingresó a las fuerzas armadas. Se hizo teniente coronel piloto de aviación. Sabía siete idiomas y recorrió muchos países del mundo. Pero nunca se olvidó de su pueblo natal y cada vez que podía volaba sobre Villa Riva haciendo exhibiciones y piruetas.
Pedro Ventura Santana hizo un amplio recuento de su vida y de su participación en un plan de democratización para la isla, luego del ajusticiamiento de Trujillo. Algunos de sus detalles discrepan con lo que me han contado, por lo que quedo sumamente intrigada, ya que la persona que me hizo el relato vivió varios años en su casa. Así que tendré que esperar un buen tiempo antes de saber "la verdad".
Foto: Internet
Muy chévere tu faceta de investigadora.
ResponderEliminarFamilia aristócrata? Nosotros nunca tuvimos reyes o nobleza.
"Algunos de sus detalles discrepan con lo que me han contado, por lo que quedo sumamente intrigada, ya que la persona que me hizo el relato vivió varios años en su casa"
Hay que tener en cuenta que estas son historias orales, que al pasar de boca en boca se van modificando, es muy difícil que se pueda encontrar 'la verdad' ya que cada quien carga consigo su propia verdad de lo que han escuchado o presenciado.
Lo bueno de esperar es que nos da tiempo para imaginarnos un sin número de cosas.
Te cuidas.
Tienes razón baakanit, con lo de aristócrata.. se me fue la mano, pero es que me contaban la historia con tanta emoción...
ResponderEliminarUn abrazo.